miércoles, 27 de enero de 2010

Negativismo, pesimismo, tristeza...


¿O sólo la verdad sin barniz?

Acabo de cambiar el encabezado de este blog para leerse: “Investigando los enlaces entre la biodiversidad biológica y cultural de Álamos, Sonora, México”.
Antes de cambiarlo, era idéntico a mi primer artículo de este blog, y se lee como esto: “Este es un blog acerca de la destrucción de un pequeño pueblo colonial mexicano. Investiga los motivos y los mecanismos detrás de la destrucción, las ideas y la gente involucrada, y las estrategias y esperanzas de aquellos quienes los salvaría de una futura tragedia”.

Me di cuenta que el viejo encabezado podría disgustar a los lectores, porque se escucha espantoso y deprimente. Pero, me da miedo sea verdad. En los diez años en que he vivido en Álamos, he visto una continua erosión del patrimonio cultural al lado de una erosión de la tradición. He visto la erosión de la arquitectura colonial y sus ruinas--- Las únicas pistas remanentes que podrían guiar a una adecuada restauración de los edificios históricos en lo futuro. Así, como me involucré y vi las dinámicas de los procesos, llevó varias fuertes golpes antes de aprender que las circunstancias son siempre complejas. Hay cierta inercia en el trabajo, que hace más fácil creer que las cosas nunca van a cambiar, o cambiarán demasiado tarde.

Como ejemplo de un multifacético y complejo escenario, me gustaría mencionar la eliminación de los empedrados de las calles por casi todo el centro histórico, durante la administración de David Corral como Alcalde de Álamos. Fueron remplazadas por adoquines de cemento.

Me agrada David Corral. Es el único político que he conocido en mi vida quien ha preguntado mi opinión. Antes, durante y después de su administración siempre me ha saludado cuando me veía en la calle. Hace algunos meses, me vio y cruzó la calle para saludarme de mano. El parece ser un hombre educado y de suave hablar. Espero que la democracia siempre funcionara de este modo. De cualquier manera, cuando él me preguntó mi opinión acerca de su administración, le mencioné que no estaba satisfecho con la remoción del empedrado de las calles. Observé un instantáneo visaje de enojo o decepción en su cara, y rápidamente se compuso a si mismo y me explicó que el empedrado no era original, las calles eran de tierra y la gente le había solicitado el cambio. Los empedrados son los asesinos de las mujeres que caminan con tacones altos (en verdad) y tienden a destruir la transmisión de los automóviles. Yo estaba constantemente cambiando las rótulas. Así que, David tuvo algunos puntos de vista validos.

Cada vez que tengo quejas sobre la destrucción de la autenticidad del centro histórico, algún otro tema aparece... Ese del “gringo sentimentalista” agarrado al pasado y una obstruccio al progreso, o peor… interfiere con el derecho de la gente a la modernización tanto como lo deseen. Con la idea del “progreso” viene la expectativa de un progreso económico y así, “el gringo sentimentalista” se para en el camino. Lo he escuchado varias veces. Es el punto de vista de la gente que no ha vivido para saber, o darse cuenta que mucha gente en el mundo “desarrollado” prefiere la simplicidad y la lamenta el vacío de sus modos de vida.

Responderé también con la idea que un pueblo tan económicamente dependiente del turismo debe tener muy claro exactamente lo que lohace atractivo al turismo y hay que trabajar en preservarlo.

Así paso que un pequeño grupo de locales se opuso a la remoción de los empedrados, pero, fueron de todos modos removidos. No me involucré porque no vi una oportunidad de cambiar y sentí que no era mi lugar para protestar una decisión legal hecha por un gobierno legal.

Como resultado de la instalación de los adoquines de cemento, hubo muchos problemas con las corrientes del agua durante la temporada de lluvia del verano, algunas casas se inundaron. Antes, la lluvia se filtraba entre las piedras del empedrado. Ahora, en una región desesperada por agua, con las rápidas corrientes significa que los acuíferos no se repondrán tanto como antes.

Lo voy a mencionar una u otra vez en este blog desde cientos de diferentes ángulos. El cemento Pórtland es igual a la destrucción del patrimonio cultural sumado a daños ambientales.

Cuando expreso mi realista, no pesimista, avalúo de los prospectos para la conservación de los elementos históricos en Álamos, es tentador hacer una simplista generalización como, que hay buenas personas y males personas involucradas, y las buenas personas siempre pierden. También esto es muy fácil y así mismo una mentira. Lo que veo es una constante erosión, y nada para detenerlo. No es falta de propuestas ruidosas para alternativa viables. Es tan sólo el modo en que las cosas son hechas.

Ahora que no hay prácticamente nada que salvar, Espero, al menos, que este blog podrá ser útil a aquellos confiados en la conservación del patrimonio cultural en otros lugares; ayudarlos a entender las dinámicas del trabajo.

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